El mareo tiene 3 orígenes principales: cervical, vestibular o central. El tratamiento es completamente distinto. Este autotest te orienta.
El mareo cervicogénico es uno de los cuadros más infradiagnosticados en consultas de fisioterapia y ORL. Muchos pacientes pasan años con tratamientos vestibulares ineficaces cuando su mareo en realidad viene del cuello.
Mareo cervicogénico: tiene origen en disfunción de las articulaciones cervicales altas (C0-C3) y la musculatura suboccipital. Suele aparecer junto a cervicalgia, mejora con tratamiento manual cervical y empeora con rotación o extensión del cuello.
Mareo vestibular periférico: BPPV (vértigo posicional benigno), Ménière, neuritis vestibular. Características distintivas: aparece con cambios de posición rápidos, episodios cortos (BPPV) o crisis duraderas con vómitos (Ménière), puede asociar tinnitus.
Mareo central: origen en sistema nervioso central. Tumor, ictus, esclerosis múltiple, migraña vestibular. Mareo más constante, con síntomas neurológicos asociados (visión doble, debilidad, alteración del habla). Requiere valoración neurológica urgente.
El tratamiento del mareo cervicogénico incluye técnicas manuales suaves sobre cervical alta, estiramientos suboccipitales, fortalecimiento de flexores cervicales profundos y educación postural.