¿Qué es la rehabilitación a domicilio tras cirugía?
Tras una cirugía ortopédica (prótesis de rodilla o cadera, reconstrucción de ligamento cruzado, osteosíntesis, cirugía de columna) el cuerpo pierde movilidad, fuerza y patrón de marcha a un ritmo mucho más rápido del que tarda en recuperarlos. Cada semana sin movilizar la articulación operada cuesta semanas de recuperación después — por eso la fase domiciliaria, en los primeros días o semanas tras el alta, es la que más condiciona el resultado final.
Trabajamos directamente sobre el informe quirúrgico y las indicaciones del cirujano o traumatólogo: qué rango articular está permitido, cuándo se puede cargar peso, qué movimientos están restringidos. No sustituimos esa indicación médica — la ejecutamos y la progresamos de forma segura, sesión a sesión.
Cuándo está indicada
- Prótesis de rodilla o cadera — recuperación de rango articular y marcha desde los primeros días tras el alta.
- Ligamento cruzado anterior (LCA) y otras cirugías de rodilla — protocolo por fases (protección, fuerza, readaptación) según el injerto y el cirujano.
- Fracturas con osteosíntesis o inmovilización prolongada — rigidez articular y pérdida de fuerza tras retirar yeso o férula.
- Cirugía de columna (hernia discal, estenosis) — reeducación postural y de la marcha en el postoperatorio inmediato.
- Pacientes con movilidad reducida para quienes desplazarse a una clínica en las primeras semanas es un obstáculo real.
El momento de empezar depende siempre del protocolo médico: algunas cirugías permiten movilización desde el día siguiente, otras requieren varias semanas de protección. Lo confirmamos contigo y con tu informe antes de la primera sesión.
Protocolo FisioYa
- Revisión del informe quirúrgico y de las restricciones indicadas por el cirujano.
- Valoración inicial: dolor, inflamación, rango articular disponible, fuerza y patrón de marcha.
- Movilización progresiva dentro del rango permitido, sin forzar más allá de lo indicado.
- Fortalecimiento por fases: isométrico al inicio, progresando a trabajo activo y con carga según tolerancia.
- Reeducación de la marcha — retirar apoyos (muletas, andador) de forma segura cuando la fuerza y el equilibrio lo permiten.
- Ejercicios pautados para entre sesiones, imprescindibles: la recuperación no depende solo de lo que se hace contigo delante.
¿Cuántas sesiones?
Depende del tipo de cirugía: una prótesis de rodilla suele necesitar 10-15 sesiones en 8-12 semanas; una fractura con inmovilización de 4-6 semanas, 6-10 sesiones. La frecuencia es más alta al principio (2-3 veces/semana) y se espacía a medida que recuperas autonomía.
Qué evitar
- Saltarte las restricciones de carga o rango que indica el cirujano, aunque te sientas mejor antes de lo esperado.
- Reposo absoluto más allá de lo indicado: la inmovilidad prolongada es la principal causa de rigidez articular tras cirugía.
- Forzar el rango articular con dolor agudo — el progreso debe ser gradual, no forzado.
- Dejar de hacer los ejercicios pautados en cuanto el dolor mejora: la fuerza tarda más en recuperarse que el dolor en desaparecer.